Tuvo su origen en Italia en los siglos XIV y XV, y llegó a su apogeo en el siglo XVI. De Italia se extendió lentamente por Europa, de la mano de un fuerte interés por redescubrir las tendencias antiguas y grecolatinas.
En la ciudad de Florencia en Italia se fue conformando una burguesía con alto poder económico que daría fuerza al Renacimiento. La familia de los Medicis fue la protectora de connotados artistas de la época que pudieron dedicarse a crear sin preocuparse del aspecto económico.
En la arquitectura, el renacimiento se caracterizó por el uso de cúpulas y grandes construcciones. En 1506 Donato d Angelo Bramante terminó su conocido proyecto para la basílica de San Pedro en el Vaticano. Los palacios se adornaron con bajorrelieves o de esculturas.
Sus características fueron:
Visión antropocéntrica: el hombre es el centro del mundo.
La literatura posee un tono estético.
Pensamiento racionalista.
Amplitud de temas y contenidos.
Se exalta al hombre.
Temas recurrentes: el amor, lo bello, la vida y sus manifestaciones y la naturaleza.
Autores: Dante Alighieri con “La Divina Comedia” y Garcilaso de la Vega con su obra “Églogas”.